viernes. 01.03.2024
Mallorca
Mallorca

Mallorca es conocida a nivel mundial como un paraíso veraniego por su renombrada oferta de sol y playa. Pero guarda un as bajo la manga: un invierno lleno de posibilidades y experiencias fascinantes que ya ha sido descubierto por los turistas extranjeros y que les ha enamorado durante los meses más frescos.

Una cara diferente y sorprendente cuando bajan las temperaturas. Cada vez son más los que encuentran en Mallorca una escapada increíble. ¿Te animas? Te lo contamos a continuación. 

 

Un castillo del siglo XIV: donde lo medieval se fusiona con la naturaleza

Empezamos nuestro recorrido en el punto más lejano de la Isla, en el extremo oriental de Mallorca: Capdepera. Este pueblo se distingue por su atractiva combinación de montañas, playas de aguas cristalinas y un valioso patrimonio histórico y natural. Una combinación perfecta que vive todo su esplendor durante el invierno y los entretiempos del otoño y la primavera. Si algo lo hace único es su castillo del siglo XIV, en un perfecto estado de conservación. Sobre un pequeño peñón, se alza esta fortificación que rememora épocas medievales, nos permite viajar en el tiempo y evadirnos de la vorágine del día a día. Desde allí disfrutarás de unas maravillosas y despejadas vistas a la comarca, montañas, playas de arenas vírgenes y la vecina isla de Menorca.

Capdepera nos permite sumergirnos de lleno en la naturaleza con senderos que transcurren entre montañas, junto al mar y en zonas de interior. Prueba de ello son las 23 rutas senderistas y 18 rutas de MTB. Una excursión muy recomendable podría ser la que va desde Cala Mesquida hasta Cala Agulla, una ruta muy frecuentada por amantes del mar y la naturaleza, que conecta dos de las playas más espectaculares y bonitas de Mallorca.

Además de su entorno natural y cultural, Capdepera se enorgullece de una amplia oferta en campos de golf de renombre como Capdepera Golf, Canyamel Golf y Pula Golf, ofreciendo a los amantes de este deporte un escenario impresionante para disfrutar de su pasión. Capdepera es sin lugar a dudas, un destino que destaca de manera auténtica, que invita a explorar la autenticidad de Mallorca, fusionando la belleza natural con la riqueza histórica.

 

Historia, vino y entorno natural

Nos dirigimos ahora al sureste de la isla, donde encontramos el municipio de Felanitx, un antiguo pueblo con raíces que se remontan a la Edad de Bronce. Esta joya de la isla combina historia, cultura y una oferta turística única que va más allá de los tópicos veraniegos.

Desde antiguos asentamientos hasta la fama por la producción de cerámica y brandy en el siglo XVIII, Felanitx tiene una historia fascinante. Con lugares emblemáticos como la iglesia de San Miguel y el Monasterio de San Salvador, fundado en 1348, lugar sagrado en lo más alto de la montaña lleva consigo siglos de historia y devoción. El conjunto del santuario, que incluye una iglesia del siglo XVIII y una capilla construida en 1910, está situado a unos 500 metros de altura, y te transportarán a épocas pasadas mientras disfrutas de unas impresionantes vistas desde las montañas hacia el mar y la inmensidad de la belleza natural de la zona.

Los amantes del vino, también podrán degustar caldos de calidad en las bodegas de la zona.

Pero Felanitx no acaba aquí. El senderismo y ciclismo son actividades perfectas para explorar el campo y desconectar del bullicio, gracias a unas rutas que comprenden un recorrido entre los diez núcleos de población. 

 

Rutas y sabores auténticos

Santanyí, conformado por doce núcleos poblacionales, ofrece una combinación única de belleza, tanto en sus parajes interiores como en la zona de costa, que se mantiene prácticamente en su estado original, con calas que han alcanzado reconocimiento a nivel internacional y mundial.

Aunque es conocido por sus playas, la verdadera riqueza de Santanyí va más allá de sus límites costeros. Recientemente, el municipio ha apostado por la creación de rutas senderistas que exploran tanto el litoral como el interior, los recorridos de las rutas van desde los 650 metros hasta los 4,5 kilómetros, y casi todos se pueden hacer en menos de una hora. Los trayectos pasan por lugares como el Parque Natural de Mondragó para visitar el mirador de Ses Fonts de n’Alis, o realizan recorridos desde núcleos como Cala d’Or, Cala Figuera, Cala Santanyí o Portopetro, pasando por Calonge, s'Almunia o es Pontàs. Esta variedad de opciones garantiza que haya algo para cada tipo de visitante, desde aquellos que buscan un paseo tranquilo hasta los entusiastas de la naturaleza y el deporte, así como otras dedicadas a ciclistas, con tramos de carretera y montaña, ofreciendo a los visitantes una experiencia única para descubrir la autenticidad de la región, sin duda, actividades que no dejarán indiferente a nadie.

Adentrándonos en su pasado, descubrimos la Porta Murada, la entrada al Santanyí medieval. Ya que antaño, el pueblo estaba amurallado para protegerse de piratas. 

La gastronomía y el comercio tradicional son elementos fundamentales de la identidad de Santanyí. Así que, ya sea para reponer fuerzas después de una ruta senderista o simplemente para dejarnos deleitar por los sabores más auténticos, podremos disfrutar de una oferta culinaria diversa y deliciosa que se entrelaza con un comercio tradicional y una creación artística que proporciona un toque auténtico y, en ciertos aspectos, bohemio a la visita del turista.

 

Salinas, ornitología y un Parque Nacional

Continuamos en el Migjorn de Mallorca y de Santanyí nos vamos al vecino municipio de Ses Salines.

Comenzamos explorando las rutas ornitológicas que nos brinda la zona. Diversas especies de aves han configurado un hábitat singular reconocido como un 'área de especial interés paisajístico y rural' cerca del mar. Este paraíso ornitológico alberga una amplia variedad de aves marinas, rapaces y acuáticas, que eligen esta zona como punto de parada durante sus migraciones estacionales. El cielo se llena de miles de especies migratorias, creando un espectáculo único en Mallorca.

Continuando con nuestras sugerencias, en esta ocasión te invitamos a visitar el Centre d’Interpretació de Cabrera en la Colònia de Sant Jordi. Se trata de un acuario excepcional que brinda la oportunidad de explorar de cerca las diversas especies y toda la naturaleza presente en el Parc Natural de Cabrera.

Otra visita imprescindible es Las salinas de Sa Vall, en la Colònia de Sant Jordi, son las segundas más antiguas del mundo (siglo IV a.C.), ya que su explotación fue iniciada por los comerciantes púnicos, y su extracción todavía se realiza hoy en día con métodos tradicionales. ¡Así que no pierdas la oportunidad de ver este paisaje sin igual!

Si quieres completar la jornada, te animamos a explorar alguna de las rutas senderistas costeras que se extienden a lo largo de la costa de Es Trenc (en dirección a Sa Ràpita) o hacia Cap Salines. Estas sugerencias brindan la oportunidad de disfrutar de un paseo de manera relajada y placentera, deleitándote con las mejores vistas del litoral.

 

Senderismo, ciclismo e historia viva

Calvià revela un encanto único en invierno que va más allá de la arena y el mar. Encontrarás una extensa oferta en deportes, senderismo, patrimonio natural e histórico, y una rica escena cultural. ¡Te contamos por qué Calvià es un destino irresistible durante todo el año!

Empezaremos por su extensa oferta en senderismo, ya que Calviá destaca como una de las mejores zonas para explorar Mallorca a pie. Desde la costa hasta la montaña, pasando por el patrimonio histórico y arquitectónico, cada sendero ofrece una experiencia única.

Como rutas senderistas destacables, encontramos, Cala Forenlls - Cap Andritxol, Paguera - Galtazó, Galatzó a Sa Vinya y Galatzó a Ses Planes.  Como ruta recomendable, podría ser Cala Forenlls - Cap Andritxol, una ruta muy bonita, donde visitaremos la tranquila Cala d'en Monjo y la Punta de na Cardona, lugares que guardan historias y, ¡sorpresa!, fueron escenario de "Muerte bajo el sol", el thriller dirigido por Guy Hamilton. Desde allí, vislumbramos la encantadora isla de s'Illeta, una pequeña isla que cautiva. Culminamos en la Torre de Cap Andritxol, desde donde se despliegan vistas panorámicas de la costa de Calvià, Camp de Mar y el Cap de Llamp.

Otra opción puede ser la visita a la Finca de Es Galatzó, con sus rutas para todos los niveles, este enclave único ofrece caminatas en un entorno natural excepcional. Un paraíso natural, arqueológico y patrimonial, que te invita a sumergirte en la belleza inigualable de la Serra de Tramuntana.

Si eres más de rutas ciclistas, Mallorca es tu paraíso, ¡y Calvià es la puerta de entrada ideal! Con rutas que combinan trazados llanos y desniveles, paisajes de montaña y costeros, y la posibilidad de explorar pueblos tradicionales y destinos turísticos, la diversidad es la clave. 

Tampoco puedes perderte el Parque Arqueológico del Puig de sa Morisca en Santa Ponça, un espacio con más de 45 hectáreas que alberga una de las concentraciones más importantes de yacimientos arqueológicos de Mallorca. Desde estructuras talayóticas hasta la época almohade.

¡Un lugar que te invita a explorar, disfrutar y crear recuerdos inolvidables!

 

 

 

Tradición, patrimonio y Variats 

Pero nuestras propuestas no se acaban aquí. Muro es un encantador pueblo rural y tradicional con una de las playas más famosas del mundo. 

En este pintoresco rincón, la tradición agrícola se manifiesta de manera distintiva, añadiendo un toque auténtico a su apacible entorno.

Con sus edificios de piedra que narran historias centenarias y la imponente iglesia de Sant Joan Baptista, Muro mantiene viva su herencia. En cada esquina, hay una historia esperando ser contada. Puedes lanzarte a la acción en su mercado dominical, donde el bullicio y los sabores locales te transportarán directamente a la esencia de la isla. ¡No te sorprendas si descubres la autenticidad de Mallorca en cada bocado! Y si decides probar un "variat mallorquín" en algún acogedor bar del pueblo, un plato típico que se mantiene con gran autenticidad en el municipio, será como saborear la tradición misma de la Isla.

Un plan que no puedes perderte es la visita al Museo Etnológico, un fascinante viaje al pasado mallorquín en una casa del siglo XVII. 

Destaca también la diversidad de actividades al aire libre, rutas patrimoniales, monolits litográficos, como también rutas senderistas, de las quales recomendamos la “Vinromà”, de 11km en la que podremos admirar pequeños huertos cerrados por paredes de piedra seca y molinos de agua, un paseo lleno de encanto y paisajes que te harán sentir como si estuvieras en un cuento!

No solo nos encantaremos con su belleza natural, sino que también tendremos la oportunidad de explorar su rico patrimonio histórico. Lugares emblemáticos como la Plaza de Toros de Muro, que rinde homenaje a la majestuosidad de la arquitectura española, la antigua Capilla de la Sangre y el Convento de Santa Anna, fundado en 1584, nos sumergirán en una profunda riqueza cultural.

Y si hablamos de impresionantes paisajes, no podemos pasar por alto la playa de Muro, reconocida como una de las mejores del mundo por varias revistas de renombre. ¡Así que además de la historia, también disfrutaremos de la costa espectacular que hace de este destino algo verdaderamente especial!

Además, Muro se encuentra cerca del Parque Natural S’Albufera, el más grande de las Islas Baleares, hogar de más de 200 especies de vida salvaje. Sin duda un espacio de paz, en donde poder relajarse y sumergirse en la serenidad de este característico paisaje.

Así que, ¿por qué esperar al verano? Descubre las joyas ocultas de Mallorca este invierno o en primavera u otoño, un destino que va más allá de las postales de sol y playa, revelando su verdadera esencia en los meses más tranquilos del año.

 

Las 5 joyas de Mallorca que no te debes perder en invierno