lunes 23/5/22
Una zona turística.
Una zona turística.

Un Consell de Govern extraordinario ha aprobado este viernes la 'Ley de circularidad y sostenibilidad turística' que, entre otras medidas, contempla el bloqueo de todas las plazas turísticas, vacacionales y hoteleras, en las cuatro islas que componen el archipiélago balear.

Así lo ha anunciado en rueda de prensa la presidenta del Govern, Francina Armengol, que ha explicado que la norma se ha aprobado por decreto pero que se tramitará como proyecto de ley para que puedan introducirse mejoras.

La presidenta ha resaltado la necesidad de que la mejora del modelo turístico apueste "por la calidad más que por la cantidad". Armengol ha admitido el "crecimiento elevado" de los últimos años y el debate social generado en torno al equilibrio entre las plazas turísticas y la capacidad del territorio para soportar la presión.

A partir de ahora, ha explicado, los consells insulares, competentes en esta materia, tienen cuatro años para hacer la adecuación de las plazas y fijar los límites que pueden soportar.

La líder del Ejecutivo autonómico ha destacado del texto la apuesta por la circularidad y la sostenibilidad para adecuar el modelo turístico a los recursos disponibles, la mejora de las condiciones laborales y la modernización de los establecimientos y la nueva clasificación hotelera.

En la misma línea, el vicepresidente y conseller de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, Juan Pedro Yllanes, ha insistido en que el éxito del modelo "no puede depender de la llegada de millones de turistas" y ha apuntado que la norma es un buen punto de partida tanto para avanzar en la protección del territorio como para luchar contra la precariedad.

Según el vicepresidente, ha quedado probado que en materia turística "más cantidad no significa necesariamente más riqueza".

Yllanes ha expresado la necesidad de que el sector turístico sea un referente en materia de sostenibilidad y transición energética. "El éxito debe dejar de suponer un consumo ilimitado de recursos y el turismo deber ser necesariamente sostenible", ha concluido.

El conseller de Medio Ambiente y Territorio, Miquel Mir, ha hecho hincapié en que la reforma de la ley turística bebe de otras normas pioneras como la ley de cambio climático y la ley de residuos.

Mir ha resaltado la transversalidad de la nueva ley y calificado como "trascendente, imprescindible e inaplazable" la limitación de plazas turísticas para analizar cuál es la "capacidad real de carga de las Islas".

El conseller ha resaltado la obligatoriedad de los establecimientos turísticos de tener a partir de ahora un plan de circularidad, basado en la evaluación y la planificación a cinco años desde el punto de vista de la energía, los residuos, el agua y los alimentos.

Así, ha destacado como algunas medidas la obligatoriedad del doble pulsador en los sanitarios, la prohibición de los productos de un solo uso y el hecho de que en las cocinas no se puedan utilizar especies amenazadas, además de indicar si se ofrece pescado o marisco balear.

El conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, Iago Negueruela, ha hecho hincapié en que la ley es el primer paso para ver el turismo como una industria en su conjunto y ha resaltado la vertiente social y medioambiental.

Negueruela ha destacado que con este texto las Islas van a ser pioneras no solo por la apuesta por la circularidad sino por la incorporación de aspectos clave para los trabajadores. En este punto, ha subrayado que la mejora turística pasa obviamente por ofrecer la máxima calidad al cliente pero también al trabajador. "Una cama puede verse desde el punto de vista del cliente pero también desde el punto de vista de la persona que tiene que hacerla", ha puesto como ejemplo.

El conseller de Turismo ha destacado también el punto de vista territorial que recoge la reforma. "Hay que mejorar la calidad y no hablar tanto de cantidad. No necesitamos más sino mejorar lo que ya tenemos y parar de crecer en este momento", ha añadido.

Congelación de plazas

La norma incluye una congelación de nuevas plazas turísticas para los próximos cuatro años para mejorar la calidad de vida de los residentes y la experiencia turística de los visitantes.

Así, durante este tiempo no podrán comprarse nuevas plazas de las bolsas de Mallorca, Ibiza y Formentera. En el caso de Menorca, que no tiene bolsa de plazas, se aplica la congelación para nueva oferta.

Durante estos cuatro años, los consells insulares podrán determinar, a través de sus planes territoriales insulares, si se recuperan esas plazas o se dejan extinguir.

Esta moratoria afecta a las plazas hoteleras y a las de alquiler turístico, que en el caso de las bolsas de Mallorca, Ibiza y Formentera ahora mismo suman un total de 18.718, de las cuales 8.486 corresponden a Mallorca, 7.000 a Ibiza y 3.232 a Formentera.

La nueva normativa autonómica de turismo conllevará una inversión pública de 60 millones de euros en ayudas al sector.

En cuanto a la sostenibilidad social y económica, la norma aumentará la protección a las camareras de piso. Desde el año 2023, los establecimientos de las islas deberán instalar camas elevables. Los establecimientos dispondrán de 6 años para adaptarse a la normativa.

Además de bloquear el crecimiento turístico mediante la congelación de plazas, el texto legal liga la realización de reformas en los establecimientos turísticos a nuevas limitaciones y exige como condición previa una reducción de plazas turísticas del cinco por ciento por parte del establecimiento.

Por su parte, la norma actualiza los criterios para lograr una nueva clasificación hotelera ajustada a los nuevos tiempos. Se modernizan los criterios y puntuaciones de la clasificación hotelera, en línea con los grandes ejes de la norma

Régimen sancionador

El nuevo texto legal establece un régimen sancionador en caso de incumplimientos o infracciones administrativas. Así, El incumplimiento en el plazo máximo establecido para la instalación de camas elevables será sancionado con 500 euros por cada cama no instalada.

No disponer de toda la documentación acreditativa de la elaboración del Plan de Circularidad será sancionado con multa de 100.000 euros, mientras que no indicar de manera diferenciada en la carta, menú o similar, los productos tanto de marisco como de pescado que tengan origen balear será sancionado con requerimiento o multa de hasta 1.000 euros.

Aprobada la Ley Turística, las plazas de Baleares quedan bloquedas
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