lunes 17/5/21

La pandemia saca lo peor de la red: los depredadores emocionales

La búsqueda de pareja por Internet se ha intensificado durante la crisis provocada por el coronavirus. Según un estudio publicado, en los últimos meses se ha apreciado un aumento en la actividad de los usuarios que utilizan apps para ligar online. El flirteo virtual y las citas online se han disparado. Esto, sin embargo, ha provocado que resurjan con más fuerza perfiles de los llamados “depredadores emocionales”. ¿Qué buscan estos manipuladores en la distancia? ¿Qué secuelas provocan en sus víctimas?
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La soledad y el afán por encontrar pareja en la red se ha incrementado con el coronavirus.

Los largos días del confinamiento, la extraña “nueva” normalidad… ha provocado que muchos se lancen a conocer gente o encontrar pareja a través de Internet. Así lo confirman datos desde diferentes plataformas, que ponen sobre la palestra cifras como que España es uno de los países en los que más se ha incrementado las conversaciones online, en un 30%. Este contexto de flirteo virtual destapa, tal y como afirma Gabriela Paoli, psicóloga y experta en adicciones tecnológicas, a los llamados depredadores emocionales y en concreto a perfiles como el ghosting y el curving. Se trata de un tipo de manipuladores en la distancia que tienen un modo de operar similar y que provocan secuelas en sus víctimas.  

¿Qué significa ghosting y curving?

Ghost (fantasma en inglés). Es aquel con el que se llega a establecer una relación virtual y/o con encuentros, donde hay confianza, intimidad, fruto de mensajes, videollamadas, etc. y que, sin embargo, de un día para el otro, esa persona desaparece. Deja de enviar mensajes, no contesta a los whatsapps, las llamadas e incluso llega a bloquear a la otra persona. Es decir, desaparece. Por otro lado, el curving se llama así porque hace referencia a una curva. Es decir, se comienza la relación con una comunicación muy dinámica a través de chats, llamadas, etc. con mensajes agradables y motivadores y siempre con la promesa de que pronto se dará el encuentro físico. Al principio hay mucha intensidad y poco se va enfriando la relación. Y esta es la gran diferencia, con el ghosting, aquí se promete un encuentro permanentemente, sin que llegue a suceder. Con frases como: “ahora estoy muy liado, pero te digo algo” “pronto haremos el paso de quedar” y ese encuentro no llega a concretarse. En ambos casos al principio se muestra interés, con una comunicación fluida e interesada pero el final es otro. En el caso del ghosting es de repente, y en el curving, la curva del interés, de la comunicación, va bajando.

¿Qué es lo que motiva a estos “depredadores emocionales”?

Tal y como sostiene la experta Gabriela Paoli “son auténticos manipuladores en la distancia. Sin duda es una forma de maltrato, se establece una forma de vinculación cruel con la víctima”. No les importa el daño que pueden causar a otras personas o a ellos mismos, ya que para mantener este tipo de relaciones pasan muchas veces por alto sus valores. En muchas ocasiones se relacionan con poca lealtad y honestidad, ya que para estas personas lo más importante conquistar y seducir. “Se trata de personas que tienen miedo de sentirse abandonados y, por esto, la permanente conquista, “así se garantizan sentirse acompañados”. Algunos rasgos de personalidad que destacan en estas personas son: inmadurez emocional, baja autoestima, falta de empatía, inseguridad. Son personas con egocentrismo, infantilismo, dependencia y poca capacidad de compromiso. Se trata de individuos con un “comportamiento cruel y muy manipulador que tiene como objetivo estimular el propio ego. Necesitan tener la sensación de éxito”.

Impacto emocional y psicológico en la víctima

Todo depende de la edad de la víctima, de sus experiencias pasadas y de sus circunstancias. Son personas que desaparecen de repente en el caso del ghosting o gradualmente en el curving, sin cuidado alguno, intensificando los efectos dolorosos de la ruptura. La gran mayoría de personas víctimas se sienten culpables, se sienten maltratados, poco valorados. Se vuelven personas desconfiadas y frías. Ellos han sido víctimas de una situación que no la eligen y que les deja sin posibilidades de hacer nada. Sólo aceptarlo. Tal y como sostiene Paoli “en muchos casos se acentúa la falta de autoestima, el no poder confiar en las mujeres/hombres, y termina por creer o hacerles sentir una incapacidad para establecer relaciones”.

¿Cómo escapar de “sus redes”?

“Está claro que entrar en contacto con personas fuera de nuestro circulo social enriquece muchos las posibilidades. Pero hay que usar la cabeza” sostiene la experta. “Yo siempre digo: “cuando hay fuego en el corazón llego humo a la cabeza”. Es decir, mi recomendación es ir con cuidado y cautela. Es esencial compartir momentos e información con cierta prudencia. Darle tiempo a la relación, al conocerse, ya que una relación virtual, si no va en serio, se cae rápidamente.

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