lunes 18/10/21

La mayoría de los comercios del centro de Ciutat siguen cerrados

La actividad comercial de Ciutat está afectada gravemente por la crisis económica generada a raíz de la Covid_19
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El 51% de los comercios del eje turístico comprendido desde la Seu hasta la plaza España de Palma seguían cerrados en la fase 3 de la desescalada, entre el 8 y 21 de junio, según un estudio sobre la actividad económica y social en el centro histórico elaborado por Palma XXI y la Fundació Iniciatives del Mediterrani.

El estudio ha sido presentado este martes por el secretario de Palma XXI, Jaume Garau, y la antropóloga ambiental Maria Cifre, quien ha destacado que el cierre afectaba a prácticamente el 100% de las heladerías de este eje, el 65% de las tiendas de souvenirs y el 60% de joyerías, relojerías y bares y restaurantes.

Comercios dedicados al turismo

Con estos datos, Palma XXI ha vuelto a alertar de la "excesiva intensidad turística" en la ciudad, especialmente en el centro histórico, y sus consecuencias para la reactivación económica. En este sentido, el estudio incluye un apartado de entrevistas con residentes, que han coincidido en señalar la dedicación de los comercios al turismo en el centro, con la consecuente falta de tiendas que satisfagan las necesidades de los vecinos, y el encarecimiento de los precios.

Los residentes también resaltaron que, como consecuencia de los efectos de la pandemia, "han podido volver a transitar por calles que normalmente evitaban por la saturación de grandes grupos de turistas" -como Sant Miquel-, y que esto había mejorado las relaciones sociales entre vecinos y comerciantes. A pesar de mostrar "preocupación" por el cierre de comercios, indicaron que les resultaba "más agradable" pasear por el centro.

El tráfico de peatones disminuye

El estudio también revela que el tráfico de peatones en las principales plazas del eje se vio reducido drásticamente: un 35% en la plaza de la Porta Pintada, un 60% en la plaza Mayor, y un 90% en la zona de la Catedral en comparación con 2018.

Además, mientras que en 2018 la mayoría de los viandantes en estas zonas eran turistas, en 2020 no había presencia de turistas por las restricciones del estado de alarma.

Palma XXI ha recalcado que estos cambios también afectaron el nivel de ruido en las calles y que "ha aumentado la sensación de tranquilidad".

Sin embargo, desde la entidad han subrayado que el mercado inmobiliario en Palma no ha experimentado grandes cambios, a diferencia de lo que ha ocurrido donde otras ciudades como Madrid o Barcelona. "En Palma no se ha producido un trasvase de ofertas del alquiler vacacional a alquiler de larga duración y tampoco se ha visto afectado el precio de venta o alquiler de las viviendas", han enfatizado.

No convertir Palma en un "parque para turistas"

Garau ha insistido en la necesidad de revertir la turistificación del centro para evitar los riesgos de crisis globales como la del COVID-19, y ha alertado del peligro de que las propiedades de los residentes pasen a manos extranjeras como en la crisis de 2008. "Hacer que Palma se convierta en un parque temático y turístico es un hecho que no nos perdonarán las próximas generaciones", ha avisado.

Como conclusiones, Garau ha remarcado que los comercios y bares que han "sobrevivido mejor" son los que cuentan con clientela local; también ha considerado necesario potenciar las actividades culturales de las instituciones púlicas, puesto que están siendo "mínimas".

La mayoría de los comercios del centro de Ciutat siguen cerrados
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