miércoles 26/1/22
Un niño siendo vacunado contra la COVID-19.
Un niño siendo vacunado contra la COVID-19. | Archivo.

El primer estudio revisado por pares en Norteamérica que examina el tiempo entre la primera y la segunda dosis de las vacunas de ARNm contra la COVID-19 muestra que un intervalo de dosis más largo conduce a una respuesta inmunitaria más fuerte.

El estudio, publicado en la revista 'Clinical Infectious Diseases', comparó los resultados de los análisis de sangre de un total de 186 paramédicos, algunos de los cuales se vacunaron en el intervalo anterior recomendado de menos de cuatro semanas, y otros que recibieron sus segundas dosis después de seis a siete semanas.

"Encontramos niveles significativamente más altos de anticuerpos en los individuos que tuvieron intervalos de vacunación más largos, y esto fue consistente independientemente de la vacuna de ARNm que se administró", explica el doctor Brian Grunau, de la Universidad de Columbia Británica (Canadá).

La ampliación del intervalo de vacunación recomendado tiene el potencial de conducir a una respuesta inmune más fuerte a largo plazo en los individuos y también facilitará un acceso más rápido a la primera dosis. "Esta estrategia de intervalo más largo permite un acceso temprano a las primeras dosis en la población y garantiza la mejor protección posible con la serie de dos dosis", añade el doctor Grunau.

Retrasar la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 produce mayor respuesta...
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