martes 28/9/21

Todo por decidir tras la primera jornada de la 25 Diada de Vela Latina de Mallorca

La embarcación Las Palmas de Gran Canaria se sitúa líder empatada puntos con la local Tinita. La regata costera de mañana será decisiva para todas las clases.
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Embarcación de la Dragonera Malgrats | Laura Guerra.

La 25 Diada de Vela Latina de Mallorca arrancó hoy en el Club Nàutic de Cala Gamba (CNCG) con el concurso de una impresionante flota formada por 54 embarcaciones de vela latina y remo que pone de manifiesto el creciente interés por la conservación y la difusión del patrimonio marítimo balear. Esta inquietud ha fructificado, precisamente, con la creación del primer ecomuseo marítimo de las islas, proyecto que fue inaugurado el pasado viernes y que se ha marcado como objetivo la divulgación de la cultura marítima de la barriada de Cala Gamba.

Los llaüts y botes participantes en el evento, el más importante y popular de Mallorca, abarcan la historia de la navegación tradicional en la Baleares desde finales del siglo XIX, época a la que pertenece el Callao (1893), el bote más antiguo de la flota, hasta principios del XXI, periodo representado por las Dragoneras construidas por la Escola de Mestres d’Aixa del Consell de Mallorca en 2002.

Como es habitual desde los últimos años, las embarcaciones navegaron divididas en distintas clases. Por un lado, los botes de Regata, las Dragoneras y los Llaüts Clásicos, categorías todas ellas competitivas, y por otro la clase Oberta y los botes de remo, que participan en el encuentro a modo de exhibición. Este año se han sumado a la flota mallorquina dos embarcaciones foráneas, una procedente de Canarias (Las Palmas de Gran Canaria), otra de L’Escala (Sant Isidre) y una tercera de Ibiza (Javi).

Las tres clases competitivas realizaron dos mangas de 2,5 millas, mientras que el resto de embarcaciones completaron una travesía costera de ida y vuelta entre la playa urbana de Ciudad Jardín y el Portitxol, de unas seis millas náuticas. La organización decidió este año montar la línea de salida muy próxima a tierra para acercar la regata a la ciudad. La imagen del medio centenar de velas desplegadas en el momento de iniciar sus respectivos recorridos atrajo la atención de numerosos viandantes que en ese momento disfrutaban de un paseo por la primera línea de mar.

La meteorología estuvo a la altura de la ocasión y la Bahía de Palma ofreció su mejor versión, con cielo despejado, mar plano y un viento térmico de componente sur de entre 8 y 12 nudos.  Bajo estas condiciones, ideales para la vela latina, el Comité de Regatas dio las salidas a las horas previstas. “Está saliendo todo perfecto”, aseguraba Joan Marc Rigo, director del CNCG, mientras contemplaba las evoluciones de la flota desde la azotea del edificio social del club.

MÁXIMA IGUALDAD

Ventolina (1942), de Jaume Duran, y Tinita (1945), de Pere Reus y Toni Estades, volvieron a escenificar su histórica y sana rivalidad en la clase Regata, donde se han venido repartiendo los triunfos en los últimos años de la Diada de Vela Latina de Mallorca. Sin embargo, la irrupción del bote Las Palmas de Gran Canaria, patroneado por Nestor González, amenaza con romper esa vieja dinámica. El velero canario se colocó al frente de la general con un tercero en la primera regata y un primero en la segunda, tras hacer valer su mayor eslora y ángulo de ceñida (es el único barco de la flota que, pese a su aparejo latino, no tiene bordo malo, gracias a una técnica que les permite cambiar la antena de banda). El Tinita se mantiene en la lucha por el triunfo, empatado a cuatro puntos con el líderEl Ventolina, con seis puntos, también conserva opciones a falta de la jornada de mañana, en que se realizará una única regata costera para todas las clases.

La emoción se mantendrá también hasta el final en la categoría de Llaüts Clàssics, donde los dos participantes, Annika (1943) y Savanna (1970), se encuentran empatados a tres puntos tras adjudicarse una manga cada uno. Idéntica situación se da en la clase Dragonera, con las embarcaciones Mitjana, de Paula Amengual, y Malgrat, de Bernardí Matas, compartiendo liderato con una victoria y una segunda plaza parcial cada una. El barco más rápido de la clase Oberta fue el Río de la Plata (1958), de Pedro Pizá, seguido del Finet (1989), de Joan Bonet, y el Neofit (1991), propiedad del Consell de Mallorca, (1958).

Al término de la jornada, los participantes disfrutaron en las instalaciones del club de un almuerzo de tumbet, plato tradicional de la cocina mallorquina. La Diada de Vela Latina cuenta con el patrocinio de Fan Mallorca Shopping y La Herramienta Balear.

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