viernes 3/12/21

Era el partido más importante de lo que resta de temporada y el Mallorca no ha fallado. Gran victoria por la mínima ante el Zaragoza con un golazo de falta directa de De Guzman tras la expulsión del portero Toni Doblas. Con 38 puntos, la permanencia comienza a ser una realidad.

La importancia del botín que había en el Iberostar Estadio entre Mallorca y Zaragoza actuaba en contra de ambos equipos ya que ambos mostraban muchas dificultades para hacerse con el balón. Michael Laudrup confiaba de nuevo con Kevin en el lateral derecho y con Castro como extremo en la misma banda.

Los bermellones cogían la iniciativa del partido nada más Álvarez Izquierdo pitaba el inicio del partido. Con las ideas muy claras conseguían leer el pobre juego del Zaragoza pero después de una clarísima ocasión de Nsue de cabeza que se marchaba fuera, el partido cambiaba completamente su cara. Ahora se volvía trabado, descontrolado y un tanto loco; algo que se plasmaba con la incapacidad de uno u otro para hacer toques seguidos y de forma ordenada. Castro también la tenía en una acción a la contra y por parte de los de Aguirre sólo un acercamiento de Braulio que Aouate defendería muy bien.

El segundo tramo comenzaría exactamente igual, en un choque sin fútbol que sólo comenzaría a tener vida con la expulsión del portero Toni Doblas. Pierre Webó recogía el cuero en el centro del campo, lo llevaba hasta la frontal del área pero antes de llegar el guardameta visitante salía a por el balón y lo tocaba fuera del área. Clara expulsión y el Zaragoza se quedaba con diez. El Mallorca tenía que hacer el saque de falta desde el centro de la frontal y De Guzman sería quien tomaría las riendas. El canadiense marcaba un auténtico golazo de falta directa que se colaba por la cruceta izquierda de Leo Franco, recién entrado al terreno de juego.

El Mallorca ya lo tenía más controlado y ahora se dedicarían a buscar un segundo tanto que aportaría tranquilidad, ante un rival con muy pocas ideas que prácticamente no mostraba peligro en el área de Aouate hasta el último instante cuando Braulio la mandaba al palo largo. Con este susto acabaría un partido que supone prácticamente haber logrado la permanencia un año más en Primera División.

El Mallorca podrá disfrutar de unos días de tranquilidad puesto que el próximo fin de semana no hay Liga por los compromisos internacionales. El próximo partido contra el Deportivo todavía no se sabe la fecha pero Jonathan De Guzman no estará por sanción.

Victoria con sabor a permanencia
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