sábado 4/12/21

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) decidió reemplazar a Estados Unidos en el comando de las operaciones para imponer la zona de exclusión aérea sobre Libia, decretada por Naciones Unidas.

Así lo anunció su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, "como parte de un esfuerzo internacional para proteger a los civiles contra el régimen de (Muamar) Gadafi".

El funcionario dijo que todos los miembros de la OTAN habían estado de acuerdo con la decisión, incluso Turquía, que había expresado dudas acerca de los ataques en un país musulmán.

"El hecho es que en la OTAN tomamos todas las decisiones por consenso y la decisión que tomamos hoy de hacer cumplir una zona de exclusión aérea también se toma por consenso, lo que significa que 28 aliados apoyamos esa decisión", dijo a la BBC.

Sin embargo, Rasmussen quiso dejar claro que todavía habrá aspectos de la operación que quedarán en manos de EE.UU., Francia y Reino Unido, responsables de la operación "Odisea al amanecer".

"En este momento, todavía habrá una operación de la coalición en paralelo a otra de la OTAN", dijo Rasmussen.

Además de tomar el mando de la imposición de la zona de exclusión aérea, la alianza estudiará una hipotética ampliación de su labor hasta hacerse con el control total de las operaciones.

"Estamos considerando si la OTAN debería o no asumir una mayor responsabilidad de acuerdo con la resolución del Consejo de Seguridad, pero todavía no hay acuerdo", dijo el secretario general.

Intensas negociaciones

La decisión de la alianza llega después de días de intensas negociaciones entre sus miembros.

Lo que empantanó el debate fueron las discrepancias en torno al alcance del texto de la resolución cuando autoriza a "tomar todas las medidas necesarias para proteger a los civiles" y de quién ostentaría el liderazgo político más allá de lo meramente operativo.

Otro punto de disenso provenía de Turquía, que había dejado clara su intención de que la alianza se centre en imponer la zona de exclusión aérea y el embargo de armas, en lugar de continuar con ataques contra las tropas de Gadafi.

En ese sentido, los estadounidenses no parecen coindicir con la diplomacia turca, ya que han dejado claro que los soldados de Gadafi deben ser atacados mientras supongan una amenaza para la población civil.

"Nuestro mensaje a las tropas del régimen es simple: paren de luchar, dejen de obedecer las órdenes de Gadafi", dijo este jueves el vicealmirante William Gortney, director del Personal Conjunto del Pentágono.

En el seno de la alianza, entre los más reticentes de ceder el mando a la OTAN estaba Francia, precisamente uno de los que con mayor firmeza ha llevado la iniciativa de "Odisea al amanecer".

París considera que la supuesta impopularidad de la OTAN en el mundo islámico perjudicaría el apoyo por parte de la Liga Árabe. E incluso tras haber acordado la cesión del mando a la OTAN, el presidente Nicolás Sarkozy siguió insistiendo en que la coalición se reserva la iniciativa en lo político.

El presidente francés dijo que en cualquier caso la coalición conservará el control político de la operación aunque ésta "descanse en la maquinaria de la OTAN".

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