sábado. 18.05.2024

- 11 ciudadanos reclaman que "los Borbones devuelvan lo que han robado" y exigen el "retorno de la República"

- El juicio cuenta con el mayor dispositivo de seguridad en la historia de Baleares

https://www.youtube.com/watch?v=tRo7IY9wG9k&feature=youtu.be

El Casó Nóos convirtió ayer a Mallorca en el foco del de todas las miradas, procedentes de todo el mundo. Desde el amanecer. La sede de la Escuela Balear de Administración Pública (Ebap), en el polígono Son Rossinyol de Palma, instaló este lunes, 11 de enero de 2016, un amplio dispositivo de seguridad para acoger el mayor juicio real de todos los tiempos.

La sesión contra los 18 acusados comenzó a las 9:15 horas. Momentos antes llegó la Infanta Cristina de Borbón acompañada de su marido, también imputado, Iñaki Urdangarín. Un coche gris metalizado los condujo hasta la puerta. Ambos no dudaron en entrar apresurados. Revuelo y gritos en inglés, alemán e incluso chino acogieron la llegada borbónica. Ningún periodista quiso perderse el encuentro.

En las inmediaciones, más de 200 agentes velaron por la seguridad del evento. La Unidad Intervención Policial de Valencia (UIP) también viajó hasta Son Rossinyol para proteger la causa. La calle permaneció cerrada al paso y a las miradas curiosas. Tan solo pudieron deambular por el asfalto aquellos con acreditación oficial. Policías registraron bolsos, maletas y todo el material técnico que portaban periodistas y reporteros gráficos, presentes en el polígono desde las 6:30 horas.

Y, con uno de los dispositivos policiales más amplios que se recuerdan en Baleares, en la lejanía se avistaba una zona vallada. Ajena a lo acontecido. Y habilitada para la ciudadanía. "Es una vergüenza que nos hayan aislado como perros. ¿Esto es igualdad?", reprochaban varios manifestantes. Más de 200 metros separaban al 'pueblo' del 'foco Nóos'.

11 ciudadanos, identificados como "republicanos", aprovecharon para manifestarse y exigir que "los Borbones devuelvan lo que han robado". "¡No hay dos sin tres, República otra vez!" espetaron. Pero lo cierto es que el sonido de su bocina reivindicativa, de plástico azul, no fue más agudo que el ruido de las aspas del helicóptero policial que peinaba la zona.

Y entre más focos mediáticos y revuelo policial que ciudadanos asistentes, llegaron Diego Torres o Ana María Tejeiro, entre otros. Sin pena ni gloria. Maletín en mano. Sin apenas manifestantes.

N.M y B.T

Caso Nóos: 11 manifestantes y más de 200 agentes policiales