viernes. 12.08.2022

Presentan un plan para combatir la parcialidad no deseada

Seis de cada diez trabajadores querrían trabajar más horas, pero no pueden
Baleares presenta un plan para combatir la parcialidad no deseada, que sufren el 60% de los trabajadores parciales.
Baleares presenta un plan para combatir la parcialidad no deseada, que sufren el 60% de los trabajadores parciales.

Govern, sindicatos y agentes sociales han presentado este lunes el sexto Plan de Lucha contra la Precariedad en el Trabajo para, tras la reforma laboral, "seguir mejorando la calidad del trabajo", y atajar ahora, entre otras problemáticas, la parcialidad no deseada, es decir, los casos de personas que querrían y podrían trabajar más horas, pero no pueden, y que son un 60 por ciento de los trabajadores con contrato parcial.

La presidenta del Govern, Francina Armengol, el conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, Iago Negueruela; así como representantes de Pimem, Caeb, CCOO y UGT, han presentado el plan tras una reunión en el Consolat de Mar.

Según ha explicado la presidenta Armengol, después de que la reforma laboral "haya solventado" en parte el problema de la temporalidad, el plan busca ahora atajar la cuestión de la parcialidad y mejorar la calidad del trabajo.

En este sentido, hasta 80 inspectores --desembarcarán 30 inspectores de la Península-- realizarán en julio y agosto unas 1.200 actuaciones, contra la parcialidad no deseada, el control del tiempo del trabajo y la falta de altas en la Seguridad Social.

En relación a la precaridad, según los datos facilitados por el Govern, aunque Baleares presenta una tasa de parcialidad (14%) por debajo de la estatal (22%), ésta afecta más a mujeres (17,6%) que a hombres (8,4%). Además, mientras que en la Unión Europea, dos de cada diez trabajadores sufren parcialidad no deseada, este porcentaje se eleva a seis de cada diez en Baleares.

El conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, Iago Negueruela, por su parte, ha resaltado que el plan "reorienta" las medidas de plantes anteriores "tras el impacto de la reforma laboral".

El presidente de Pime Baleares, Jordi Mora, ha recordado que otros planes similares en anteriores temporadas turísticas ya funcionaron y ha valorado que el plan, igual que los planteamientos de Pime se sitúe en los parámetros del "capitalismo inclusivo", es decir, "que todas las empresas y autónomos tengan las misma reglas de juego y que puedan competir en igualdad de condiciones".

La responsable de Desarrollos y Proyectos de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Mavia Isern, ha destacado que mejorar las condiciones de los trabajadores de las Islas es un "objetivo compartido" y ha resaltado el "enorme esfuerzo" que están haciendo las empresas en el cumplimiento de la legalidad.

Por parte de los sindicatos, la secretaria de Empleo y Formación de CCOO, Yolanda Calvo, ha señalado que entre las principales quejas de los trabajadores destacan el incumplimiento de los dos días de descanso, así como el descanso ente jornada y jornada.

La secretaria de Políticas Sociales e Igualdad de UGT, Xisca Garí, ha hecho hincapié en que el plan es fruto del diálogo social que permite "mejorar la vida de las personas".

Garí ha explicado que el control sobre el tiempo de trabajo y los descansos permitirá reducir la explotación y la siniestralidad.

Las representantes sindicales han coincidido en que estos incumplimientos se dan principalmente en la restauración y la construcción.

Según han concretado, el dispositivo especial durante los meses centrales de la temporada turística continuará incidiendo en la calidad del empleo, con el control de jornadas a tiempo parcial fraudulentas; la vigilancia sobre las condiciones del tiempo de trabajo, en especial en horas extras ilegales, el registro de jornada (obligatorio desde mayo de 2019) y los descansos semanales entre jornadas.

En todo caso, las actuaciones tendrán un componente transversal en impacto social y de género, puesto que a menudo son las mujeres las que más sufren los efectos de la precariedad.

El Plan también vigilará las condiciones de temporalidad, a pesar de que este factor ya se sitúa en índices europeos, y también se harán actuaciones en el control de las faltas de alta a la Seguridad Social y la vigilancia contra la economía irregular.

Durante la presentación del plan, la presidenta del Govern ha reivindicado que esta sea una medida "una vez más pactada con los agentes sociales y económicos".

También ha asegurado que la experiencia demuestra que este es un instrumento que sirve porque durante las cinco ediciones anteriores del plan de lucha "se ha conseguido mejorar las condiciones laborales de más de 30.000 personas trabajadoras".

La distribución por islas del número de inspectores que llegarán de la península será 14 en Mallorca (560 actuaciones), ocho en Ibiza (320 actuaciones), seis en Menorca (320 actuaciones) y dos en Formentera (80 actuaciones).

En el Plan se suma un administrativo en Ibiza y Formentera para agilizar la tramitación de los expedientes. Al acabar la campaña se hará un balance con los principales resultados de este verano.

CAMPAÑAS ANTERIORES

Desde la aplicación del primer Plan de Lucha en 2015, más de 30.700 trabajadores han mejorado sus condiciones de trabajo. En el último año, el número de beneficiarios fue de más de 6.700 trabajadores, han indicado.

Así mismo, la evolución del mercado laboral también indica que año tras año las tasas de parcialidad y de temporalidad se van reduciendo.

Así, y en cuanto a la parcialidad, desde 2015 la tasa de parcialidad ha disminuido 4,5 puntos, y se sitúa en el 14 por ciento en el primer cuatrimestre de 2022.

Estas cifras distan del panorama nacional, que todavía se sitúa en el 22,1 por ciento. Sin embargo, en la parcialidad continúa habiendo un componente no deseado muy elevado, hasta el punto que seis de cada diez trabajadores a tiempo parcial lo son de manera no deseada, mientras que esta tasa en la UE se reduce a dos de cada diez personas.

Según han apuntado, un factor añadido es que la parcialidad es mucho más acusada en las mujeres que en los hombres, hasta el punto de ser el doble en los últimos años. De este modo, la tasa de parcialidad femenina en 2021 fue del 21,3 por ciento, ante el 10,3 por ciento.

En cuanto a la temporalidad, y desde la entrada en vigor de la reforma laboral, la tasa se ha reducido sustancialmente en Baleares, hasta llegar a un 15,8 por ciento en el mes de abril, mientras que la media nacional todavía es del 24,8 por ciento. Además, la tasa de temporalidad de Baleares ya se sitúa alrededor del 14 por ciento de la UE-27.

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