viernes. 09.12.2022

Un total de cuarenta activistas participaron ayer domingo en Fornalutx en el acto de protesta contra la celebración del correbou de esta localidad. La concentración, organizada por las asociaciones de defensa de los derechos de los animales AnimaNaturalis e ICA, se desarrolló sin incidentes.

El acto consistió en una performance en la que un activista, semidesnudo, con la boca ensangrentada y atado con unas cuerdas, era zarandeado, acosado y humillado tal y como sucede con el toro en el correbou de Fornalutx. “El alcalde de la localidad nos denegó el permiso para llevar a cabo nuestro acto de protesta en el centro del pueblo, alegando que la plaza de España estaría a esas horas repleta de turistas… Pero tanto nosotros como los medios de comunicación que cubrieron la noticia pudimos comprobar que la plaza estaba completamente vacía. Nos preguntamos qué excusa pondrá el año que viene cuando volvamos a Fornalutx a protestar contra lo que consideramos un espectáculo cruel, bárbaro y anacrónico”, comenta Guillermo Amengual, portavoz de AnimaNaturalis en Mallorca.

Los activistas, que llegaron a Fornalutx a bordo de un autobús fletado para la ocasión, debieron atravesar a pie todo el pueblo para acudir al lugar designado por el alcalde de la localidad para llevar a cabo la protesta, el polideportivo de Fornalutx. En su trayecto, escoltados por un fuerte despliegue de la Guardia Civil para evitar agresiones por parte de los habitantes del pueblo, los activistas no respondieron a ninguno de los insultos o provocaciones de las que fueron objeto.

En uno de los bares de la localidad, escrito en una pizarra colocada por donde debían pasar los activistas, estaba reflejado el menú del día, en un intento de provocar a los activistas de ambas organizaciones: “De primero, rabo de toro. De segundo, estofado de toro. De postre, flan de toro. Vino, sangre de toro”.

Al regreso a su autobús después del acto, los activistas recibieron algunos insultos por parte de los habitantes del pueblo. “Es una pena que nos insulten y nos provoquen, porque nosotros no hemos venido a Fornalutx a meternos ni con el pueblo ni con ninguno de sus habitantes, sino a tratar de poner de manifiesto que para divertirse no es necesario usar a ningún animal, ni mucho menos acosarle, humillarle o infligirle daños, torturas o cualquier tipo de maltrato”, indica Amengual.

AnimaNaturalis espera que este año sea el último correbou que se celebre en Fornalutx y espera que el ayuntamiento acceda a reunirse con la entidad animalista en busca de alternativas para unas fiestas sin maltrato animal.

Unos cuarenta activistas protestaron contra el correbou en Fornalutx
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