martes. 28.05.2024
Técnico del Consell de Mallorca en una exploración a yacimiento submarino en la isla. - CONSELL DE MALLORCA
La Guardia Civil vigila un yacimiento - CONSELL DE MALLORCA

Un hombre se enfrenta a dos años de prisión por expoliar un yacimiento arqueológico acuático en Porto Cristo y llevarse piezas de un barco hundido del siglo I.

En el proceso judicial, celebrado durante esta semana, han participado dos técnicos del Consell de Mallorca que han certificado que las piezas formaban parte del pecio y que "difícilmente se pudieron desprender, por lo que afirman que el hombre procedió a la extracción de los objetos", según ha indicado la institución insular en un comunicado.

Por estos motivos, los peritos han lamentado que se "haya alterado de manera irreversible el valor científico" y "podría suponer la destrucción del patrimonio arqueológico".

En ese sentido, el servicio de Patrimonio Histórico del ente insular ha recalcado que los objetos de estos yacimientos se encuentran protegidos, puesto que tienen un valor patrimonial "incalculable" y que los daños son "irreversibles".

Así, el Consell de Mallorca ha pedido a la ciudadanía que no interceda en los yacimientos arqueológicos subacuáticos de la isla, de los que hay más de 200 distribuidos a lo largo de la costa.

"Suponen un patrimonio cultural esencial para el conocimiento de la historia de Mallorca y son considerados Bienes de Interés Cultural (BIC), por lo que cualquier persona que coja o mueva alguna de las piezas situadas debajo el agua se enfrenta a un delito contra el patrimonio histórico", ha señalado.

Estos yacimientos son considerados monumentos históricos y artísticos y juegan un papel fundamental en el estudio de la historia de Mallorca, por lo que el Consell trabaja coordinadamente con la Guardia Civil, con la Armada y con pescadores para vigilar las zonas donde hay más restos.

De esta manera, han solicitado a la población que, si localizan alguno de estos yacimientos u observan como alguien interfiere en estas zonas, se ponga en contacto con la Benemérita.

Las sanciones administrativas por este tipo de delitos pueden llegar a los 60.000 euros y las penales contemplan de seis meses a tres años de prisión. Además, está completamente prohibido acercarse a los yacimientos con detectores de metales y únicamente profesionales de la arqueología con autorización pueden acceder con este tipo de herramientas ya que la destrucción de información histórica es "irreversible y un paso en falso puede destruir el trabajo de años".

Solicitan dos años de prisión por expoliar un yacimiento en Porto Cristo