jueves 20/1/22
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Este domingo 1 de octubre, 5,3 millones de ciudadanos de Catalunya están llamados a las urnas para decidir en referéndum, ilegalizado y suspendido por el Tribunal Constitucional, el destino de la comunidad autónoma. Se trata de un referéndum que marcará un antes y un después en la historia democrática de España ya que lo que se pretende dilucidar es si a partir del día dos de octubre el Parlament catalán pondrá en marcha los engranajes de secesión para que en 48 horas Catalunya sea proclamada república independiente o, por el contrario, si seguirá formando parte del conjunto de España.

Los catalanes lo tienen claro. Bajo el lema 'votarem' han hecho piña alentados por sus dirigentes políticos. Cargos públicos, como el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que están decididos a llevar a Catalunya a la libertad. Una libertad que les va a costar muy cara a nivel judicial ya que desde el Ministerio de Interior han anunciado que actuarán con "absoluta determinación" para evitar que se celebre el ilegalizado referéndum.

A pesar de ello, con actitud festiva, los catalanes llevan días manifestándose y provocando el caos en la Ciudad Condal. Entonando cánticos independentistas han tomado las calles para exigir su derecho a decidir sobre el futuro de Catalunya.

COLEGIOS ELECTORALES

A pesar de las órdenes claras por parte del fiscal superior de Catalunya de precintar los 2.315 colegios electorales establecidos por la Generalitat, Puigdemont ha presentado una app en la que mediante la introducción del código postal de residencia indica el punto al que se debe acudir para votar en el referéndum.

Además, Puigdemont ha anunciado en la red social Twitter que el referéndum de autodeterminación "se hará porque tenemos previstos planes de contingencia para garantizarlo" aunque ha explicado que "sobre todo se hará porque tengo el apoyo de la inmensa mayoría de la población".

REFUERZOS POLICIALES

Con la finalidad de mantener el orden público tras la ilegalización del referéndum, el Estado ha desplegado a dos mil policías nacionales y a más de mil guardias civiles en tierras catalanas. Un hecho que desde la Generalitat han calificado de "injustificado" ya que han rechazado que en Barcelona haya habido concentraciones "tumultuosas".

Asimismo, este despliegue ha sido interpretado por los catalanes como una intromisión en las competencias autonómicas de los Mossos d'Esquadra y no hace más que tensar los ánimos.

DIMISIÓN DE PUIGDEMONT

Ante este desafío, la ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, se ha pronunciado esta misma semana sobre el futuro de Carles Puigdemont. Así, ha opinado que "solo le queda convocar elecciones autonómicas después de haber dimitido".

Así, ha anunciado que no se dialogará con Puigdemont para llegar a un referéndum pactado y ha enfatizado en que "el único diálogo que tendrá el señor Puigdemont creo que será con la Justicia".

A colación de todo ello, Montserrat ha manifestado su deseo de que lleguen nuevos políticos a la Generalitat para tender puentes de diálogo.

1-O

Sin duda, estamos ante una jornada histórica. Independientemente de si habrá o no referéndum, de las protestas, detenciones e, incluso, disturbios, el 1 de octubre será recordado a nivel mundial y se hará un hueco en los libros de historia.

Catalunya, día D
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