domingo. 03.03.2024

La misma emergencia habitacional que se vive en Palma afecta ya a otras localidades de la Isla, incluidas algunas menos evidentes como las que se encuentran en la Serra de Tramuntana. En Deià se ha llegado al punto de que si no se cuenta con una casa ya, jamas se podrá tener una en propiedad.

Por ese motivo, el Ayuntamiento de Deià está desarrollando un sistema pionero de gestión municipal de viviendas destinadas a alquiler de larga estancia. La clave es captar a propietarios, por un lado, y crear una bolsa de aspirantes a inquilinos, por otro. El alcalde Lluís Apesteguia explica los pormenores.

¿En qué situación habitacional se encuentra Deià?

Por lo que se refiere al alquiler, lo que tenemos en Deià es que hay muy pocas viviendas disponibles, y además los precios se han encarecido muchísimo, hasta el punto de que a la gente con unos ingresos normales ya les es imposible alquilar a una vivienda en el pueblo.

Esto ha derivado en que perdemos población, el 10% en los últimos 10 años. Y al sector que le afecta de una formamos intensa son los jóvenes, o bien, personas que no tienen ninguna propiedad. Poco a poco van abandonando el pueblo. Y todo esto sucede cuando más viviendas hay en la historia de Deià, nunca hubo tantas viviendas y nunca fue tan difícil acceder a ellas.

¿Cómo valora la evolución del alquiler turístico en el municipio?

Ya teníamos alquiler turístico desde antes, por decirlo de alguna manera. Desde hace muchos años había personas extranjeras que ofertaban su vivienda de Deià en origen y otras que son de aquí que se lo ofrecían a conocidos, en un sistema que era rudimentario y anecdótico. 

Todo cambió a partir del 'boom' de las plataformas de internet, entonces hubo un incremento espectacular. Ahora mismo en Deià hay 1.200 plazas turísticas para 600 habitantes que tiene la villa. Y, de ese total, 800 plazas corresponden a alquiler turístico y 400 a hoteleras. El 40% de la vivienda del municipio se destina actualmente a alquiler turístico.

La llegada de las plataformas online ha hecho que propietarios que tenían una casa en la que no vivían ahora la oferten turísticamente. Y en los últimos ocho años también ha habido empresas que han adquirido casas para destinarlas a alquiler turístico.

¿La situación en Deià es parecida a la del resto de municipios de la Serra de Tramuntana?

La zonificación turística que realizó el Consell de Mallorca dio a conocer que es una zona bastante saturada. Y de hecho Deià es el municipio más saturado. Es el ejemplo de la insostenibilidad de un modelo.

Ante todo lo que está sucediendo en torno a esta cuestión, ¿cuál es su idea?

Trabajamos en ello desde hace casi dos años. Como no existe en ningún sitio, hemos tenido que darle forma. Por un lado, lo que hizo el pleno fue crear el patronato municipal de la vivienda, que se aprobó por unanimidad. Y, después, hemos hecho los reglamentos que dan consistencia jurídica a los dos proyectos, el que va dirigido a propietarios y el orientado a inquilinos.

Lo que ofertamos a los propietarios de casas es que nos las cedan durante cinco años, aunque en la práctica es un alquiler. Pagamos 6,3 euros por metro cuadrado, con un máximo de unos 950 €. Además les bonificamos el 95% del IBI, que en Deià es bastante dinero.

A cambio de esta cesión, nosotros les pagaremos más de 1.000 euros mensuales, está por debajo del precio de mercado pero es una cantidad que puede resultar atractiva. y eso es independiente de si hay un inquilino en la casa o no. Además garantizamos que devoleremos la vivienda en las mismas condiciones que la hemos recibido, y en el caso de que tengan plazas turísticas se las compramos a cambio de que las den de baja.

Y, después, a la gente que busca una vivienda de alquiler asequible en el municipio les pedimos tres requisitos básicos: que lleven 5 años empadronados en Deià, que tengan unos determinados ingresos máximos y que no tengan viviendas en propiedad. Si los cumplen les inscribiremos en una bolsa de demandantes.

¿Qué sucederá cuando les llegue el turno?

Una vez que se les pueda ofrecer una vivienda, la mensualidad que pagarán será inferior al precio que pagaremos a los propietarios. El máximo tendrá relación con los ingresos de la persona o familia. Nunca deberá superar el 20% o 30% de sus ingresos medios, que es el límite que consideramos que se debe destinar a vivienda.

Es verdad que los ingresos máximos que hemos marcado son altos, pero esta convocatoría va destinada al grueso de la población, no a personas en riesgo de exclusión social, para las que ya existen otras ayudas.

En su opinión, ¿podrán los jóvenes de Deià residir en el pueblo en el futuro?

No, y puedo hablar en primera persona. Yo no me puedo permitir comprar una casa en Deià, me emancipé hace unos años y con 36 no puedo ni plantearme la compra de una vivienda en el pueblo. Y alquilar, si se cuenta con unos ingresos con entre 1.0000 o 2.000 euros, tampoco. A menos que siga adelante este programa que ahora vamos a poner en marcha.

¿Es partidario de establecer políticas de protección de residentes en toda Mallorca?

Ligando todo lo que hemos dicho, y dada la emergencia habitacional que hay, considero que Deià es una muestra de la insostenibilidad que se extiende por toda Mallorca.

Por eso, entiendo que debe haber medidas para garantizar un derecho básico, como es el acceso a la vivienda, sin que eso le suponga a las personas un empobrecimiento. Echamos en falta que las otras administraciones sean todo lo valientes que deben ser.

Probablemente estas circunstancias se extienden por toda Baleares, donde hay un territorio muy limitado y mucha demanda internacional, esto requiere ordenación pública.

"Nunca hubo tantas viviendas en Deià ni fue tan difícil alquilarlas"