jueves 20/1/22

La votación del referéndum ilegal de Catalunya y la vergonzosa actuación policial que ha dejado más de 800 heridos no han hecho más que contribuir a la reapertura de la brecha socio-política entre las dos Españas.

Aún latente tras casi 40 años de democracia en España, la problemática entre ideologías ha rebrotado. Personas antiseparatistas, mayoritariamente de derechas, no han dudado en alentar a través de las redes sociales a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, Policía Nacional y Guardia Civil, para que agredan aún más a aquellos, independentistas o no, que han acudido a las urnas para "ejercer su derecho al voto".

Aunque también se ha conseguido el efecto contrario ya que la medida desproporcionada de los antidisturbios ha hecho que muchas de las personas que eran contrarias a la celebración del referéndum hayan salido a las calles para solidarizarse con sus compatriotas. Todo ello, fruto de un sentimiento de vergüenza nacional acrecentado por las declaraciones del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al matizar que, a pesar de los numerosos heridos, "las personas no eran el objetivo" cuando a medida que pasan las horas los servicios del departamento de Salud elevan más y más las víctimas.

Defendiendo la postura del Gobierno, la portavoz del grupo parlamentario popular, Margalida Prohens, ha señalado indirectamente al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, como el responsable de que se produjeran "las imágenes tan tristes" y ha recordado que la actuación policial "surge de una orden judicial".

Una orden que tenía como objetivo evitar la celebración del referéndum, mediante el requisado de las urnas y el cierre de los colegios electorales pero nunca cargar indiscriminadamente contra las personas congregadas en ellos. Ante ello, Prohens no ha dudado en señalar como único culpable a Puigdemont y a su equipo de gobierno ya que ha expresado que es una "irresponsabilidad llevar a todo un pueblo a cometer unos actos que estaban fuera de la ley".

Por su parte, la portavoz adjunta de Cs en el Parlament, Olga Ballester, ha llamado al "diálogo y al consenso" así, como, a "convocar elecciones en Catalunya" ya que  "Puigdemont no es interlocutor válido" debido a que "no ha parado de insultar a todos los catalanes que no estaban de acuerdo con saltarse las leyes, ha perdido toda la legitimidad".

Respecto a las cargas policiales y a que los colegios estuvieran abiertos, ha dicho que están esperando "una valoración del Gobierno" porque es "una jornada que se podría haber evitado; desde luego no fue un éxito para nadie".

Desde MÉS per Mallorca, formación que mandó una gran comitiva a Barcelona para apoyar a los catalanes en su lucha por la independencia, también apelan al "diálogo profundo" para intentar encauzar esta difícil situación que atraviesa el país. Así, la coportavoz de la formación política, Bel Busquets, ha apuntado que "deben dejar las líneas rojas de lado para poder acercar posiciones" y dar "una solución política a este problema político".

Así, el secretario general de Podem, Alberto Jarabo, ha considerado que ante la situación en la que se encuentra Catalunya, a Puigdemont "no le queda otra que intentar tirar adelante la declaración unilateral de independencia" aunque siempre con el "apoyo" del Parlament catalán.

A pesar de ello, Jarabo ha añadido que "se deberá abrir el diálogo" y espera que "Puigdemont y Rajoy puedan hablar, al menos un rato hoy, para marcar una hoja de ruta para lo que pueda pasar".

Desde el PSIB creen que el referéndum "no es válido". Así lo ha manifestado el portavoz del grupo parlamentario socialista, Andreu Alcover, quién ha matizado que el referéndum celebrado "no debe servir para una declaración unilateral de independencia, que es lo que todo el mundo teme".

En este orden de cosas, Alcover no ha dudado en apuntar, tanto a Rajoy como a Puigdemont, que deben "sentarse, sin perder ni un minuto, para empezar a una negociación e intentar llegar a un pacto".

Una negociación a la que casi todos los partidos políticos de Balears apelan pero que es previsible que no llegue tras el anuncio por parte de Carles Puigdemont de declarar la independencia de Catalunya en los próximos días y, como consecuencia, la activación del artículo 155 de la Constitución que dejaría sin efecto la autonomía de la comunidad autónoma transfiriendo todas y cada una de las competencias al Estado.

La brecha entre las dos Españas presente en el Parlament balear
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