sábado 31/10/20

Las colas del hambre

No me gusta en absoluto este nombre, desgraciadamente hay que bautizar las que forman en las puertas de las ONGS de alguna manera y esta es la que define mejor la situación que hoy se vive y desgraciadamente irá en aumento.

Cuando se dilapida el dinero público en cosas con escaso interés social no queda más remedio que alzar alguna voz frente a este hecho. Estamos viendo las absurdas subvenciones que dan a sectores cuya actividad social es nula y otras cuyos fondos van fuera de nuestra ciudad o comunidad. 

El Ayuntamiento de Palma de pone medallas por su acción social, yo pienso que deben de ser de hojalata pues realmente no se merece otras.

Los Bancos de Alimentos están bajo cero, LAS ENTIDADES SOCIALES PRIVADAS DE AYUDA SOLIDARIA TAMBIEN y los voluntarios que los atienden denostados por algunos usuarios que acuden a las ONGS precisamente derivados por el Ayuntamiento y otras entidades públicas, por una razón, además el Ayuntamiento no informa a los usuarios que la ayuda que van a percibir no es una ayuda municipal sino que es una ayuda privada de entidades sociales privadas que nacieron en su momento para cubrir las necesidades que los servicios públicos no podían absorber quizás por razones en su momento justificables, pero que hoy no lo son en absoluto ya que tiempo se ha tenido para solucionar esta falta de medios con los meses que se lleva de pandemia, la mayoría de ENTIDADES PRIVADAS NO RECIBEN AYUDA ALGUNA DEL MUNICIPIO ni la han recibido jamás.

No quiero dejar en mal lugar a ningún funcionario publico dedicado a este labor, pues seguramente se atenderá a alguna normativa interna para efectuar estas derivaciones, pero el mal sabor lo trasmito al Consistorio principalmente y a otras instituciones, para que informe adecuadamente a los presuntos usuarios que la derivación que efectúan a otras entidades es por la carencia de medios de la administración y que estas entidades nada tienen que ver con el ayuntamiento y que de éste no reciben subvención alguna, dado que muchos usuarios increpan por lo que se les da y exigen lo que posiblemente no exigirían al funcionario.

En mi opinión pasada ya lo comenté, los voluntarios no pueden ser denostados en su labor por culpa de la inepta administración.

 

Las colas del hambre
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